martes, 21 de febrero de 2012

TEMA 6

TEMA6


La segunda mitad del siglo XIX.
— De la narrativa romántica al Realismo en Europa.
— Literatura y sociedad. Evolución de los temas y las técnicas narrativas del Realismo.
— Principales novelistas europeos del siglo XIX.
— El nacimiento de la gran literatura norteamericana (1830-1890). De la experiencia vital a la literatura. El renacimiento del cuento.
— El arranque de la modernidad poética: De Baudelaire al Simbolismo.
— La renovación del teatro europeo: Un nuevo teatro y unas nuevas formas de pensamiento.














1. De la narrativa romántica al Realismo en Europa.





1. Introducción



El Romanticismo es un movimiento cultural del siglo XIX caracterizado por la libertad artística. La Revolución Francesa (1789) sienta las bases de este movimiento con las ideas de libertad, igualdad y fraternidad. A ello se añade el predominio del espíritu sobre la razón que defiende la filosofía idealista alemana de los siglos XVIII y XIX.
El Realismo es un movimiento artístico que triunfó en Europa a mediados del siglo XIX y que pretendía retratar la realidad lo más fielmente posible. El Realismo supone una superación del Romanticismo y es la expresión de la sociedad burguesa que se va consolidando. Además se ve influenciado por el positivismo, que tiene como postulados fundamentales la observación y la experimentación.
Aunque coinciden algunos años ambos movimientos (en 1830 se publica la novela realista Rojo y negro de Stendhal y en 1862 la novela romántica Los miserables de Víctor Hugo) El género dominante será la novela, porque es el más apto para reproducir la realidad. En la novela realista el retrato psicológico de los personajes, así como la descripción de ambientes son minuciosos. El narrador suele ser omnisciente, es decir, conoce a sus personajes a fondo. Para mostrar los sentimientos y pensamientos de los personajes se utilizan el monólogo interior y el estilo indirecto libre.
Hay un afán de objetividad, por la que el narrador intenta evitar un punto de vista personal, tan del gusto romántico. No obstante, aparece cierta dosis de crítica al reflejar la sociedad de la época.


2. Características del Realismo y Romanticismo



2.1. El romántico es un personaje enfrentado a una sociedad que rechaza. Esto implica en literatura la libertad y el rechazo de toda norma (abandono de la regla de las tres unidades en teatro, la mezcla de géneros, etc.). Se da el individualismo y subjetivismo. El tema central es el yo del escritor y sus sentimientos, por lo que la literatura adopta una postura subjetiva.
En el Realismo, en cambio, el arte no se concibe como expresión personal y libre del autor, sino como reflejo de la realidad exterior donde se busca la objetividad.


2.2. En el Romanticismo, la rebeldía romántica se traduce en la presencia de personajes marginados por su enfrentamiento a la norma social (el pirata, el verdugo, etc.). En el Realismo aparece la descripción de personajes corrientes, cercanos y, a veces, vulgares.


2.3. La insatisfacción romántica provoca la evasión. Se recuperan tiempos pasados y se presentan lugares exóticos. Aparece una naturaleza que refleja los sentimientos del poeta y pueden darse elementos sobrenaturales.
En el Realismo, sin embargo, se describen situaciones cercanas, lugares conocidos y cotidianos. Los lugares descritos no son proyecciones de los sentimientos del autor, sino que están basados en la observación de la realidad y en el análisis de los datos externos.


2.4. En el Romanticismo hay una exaltación de los valores nacionales que se muestra en el interés por el pasado de los pueblos y la recuperación de sus raíces. Se hace especial hincapié en la Edad Media porque había sido la época de gestación de las naciones europeas. Por su parte, en el Realismo hay interés por la actualidad.


2.5. En el Romanticismo hay una exageración de los sentimientos, que se manifiesta en un lenguaje plagado de figuras retóricas en el que abundan las exclamaciones.
En cambio, el Realismo busca la verosimilitud y el estilo es sencillo y sobrio.


3. Narrativa romántica



La novela romántica es esencialmente histórica, es decir, está ambientada en el pasado, normalmente medieval. Dentro de esta novela histórica destacan:
• Walter Scott. Los personajes de Walter Scott son personajes planos, cuya personalidad no es analizada con profundidad. Sus protagonistas son héroes, que reaccionan siempre con valentía y nobleza, para que el pueblo pueda identificarse con ellos fácilmente. Destaca su obra Ivanhoe.
• Alejandro Dumas. Escribió las novelas de aventuras Los tres mosqueteros y El conde de Montecristo.
• Víctor Hugo. Sus novelas están ambientadas en épocas pasadas, como corresponde al gusto romántico, pero aportando un elemento nuevo: la conexión de ese pasado con los temas contemporáneos más importantes. Destacan sus novelas Nuestra señora de París y Los miserables.




2. Literatura y sociedad. Evolución de los temas y las técnicas narrativas del Realismo.





Durante el siglo XIX y especialmente en su segunda mitad asistimos en toda Europa a un nuevo ciclo en el que las obras maestras de la literatura se acumulan bajo una única forma literaria: la novela.





Sin duda esta supremacía absoluta de la novela estará justificada por una sociedad que asienta sus cimientos en la preponderancia de la burguesía, que busca su respaldo en el liberalismo político, que cree en la filosofía positivista y que, además, rinde culto al progreso científico.





La literatura realista intenta captar y reproducir la realidad, alejándose del sentimentalismo, la fantasía y el escapismo, propios del Romanticismo, sin embargo, no pueden considerarse como opuestos, ya que el tránsito de uno a otro se realizó sin brusquedades ni enfrentamientos.





La novela realista se convierte en la expresión del espíritu nada romántico de la nueva generación. Esta nueva literatura trata de frenar la libertad romántica presentado la vida tal como es.





Escriben para el único público posible: la burguesía, que rechaza ya lo idealista, lo fantástico o lo extremado y pide que se le hable de lo inmediato, lo cotidiano, lo real. La burguesía se convertirá, en consecuencia, en protagonista de esta novela.





La interpretación del mundo burgués no está libre de cierta crítica y desprecio. El relato se centra en la realidad contemporánea, intentando ofrecer un panorama completo de la vida social, las costumbres y las ideas del momento. Existe un gran interés por lo vulgar y cotidiano, por lo popular, por la vida y costumbres contemporáneas. Frente a la lejanía espacial y temporal del Romanticismo, la novela realista se centra en la descripción de lo que ocurre en la calle, en los mercados, en la fábrica, en las tertulias, en el café, en los salones de la burguesía o en las algaradas revolucionarias. Los lugares son reales, aunque, a veces, escondidos con nombres falsos.





Asimismo, los protagonistas de las novelas no son héroes, personajes idealizados, sino seres vulgares, individuos extraídos de la realidad cotidiana. En estas novelas tenemos siempre un individuo problemático que aspira a conseguir unos valores auténticos, pero que se encuentra con una sociedad degradada que le imposibilita encontrarlos. Pese a la derrota del individuo problemático, no conciben otra respuesta al conflicto que el pacto entre sociedad e individuo problemático aún a costa de sacrificar éste sus ideales más puros. Si éstos no son alcanzables en el marco que le ha correspondido habitar, cabe esperar que ese marco se modifique y se haga más humano y acogedor para las aspiraciones del YO.








En los escritores realistas se encuentra, por encima de cualquier otro rasgo, la confianza en la perfección del sistema, de ahí que condenen toda solución que implique una ruptura con la sociedad. Es frecuente que las novelas sean un medio para defender unas ideas o dar una visión crítica de la sociedad. Por eso proliferan las novelas de tesis, en las que el autor defiende una idea preconcebida, descalificando las tesis contrarias. Es el caso de las novelas de la primera época de Galdós.





La reproducción exacta de la realidad toma a menudo como modelo los métodos de observación de las ciencias experimentales, de ahí que exista un afán de objetividad: el novelista pretende ser el cronista, el notario, el fotógrafo, el fiel observador de lo que ocurre en el momento y en el lugar de la acción de sus novelas. La preocupación por la verosimilitud y el realismo le lleva a documentarse y a informarse acerca de los hechos que va a contar: acude a las bibliotecas, lee libros históricos, consulta tratados científicos, está atento a las informaciones de la prensa, recorre los escenarios en que va a situar su relato, toma apuntes en la calle sobre las personas y sus costumbres, observa la forma de hablar de sus presuntos personajes, etc. Por este motivo, encontramos en las novelas un gran detallismo y minuciosidad en las descripciones. Hay un afán por dar cuenta del más mínimo pormenor: los paisajes y ambientes que dan “color local” al relato, los interiores, los gestos y actitudes de los personajes, los vestidos, la “pintura de las costumbres” y las diversas actividades sociales (ocupaciones, fiestas y celebraciones de tipo familiar o social, manifestaciones revolucionarias, etc.). El punto de vista que adopta el narrador es por tanto objetivo, si bien no le impide conocer y describir el mundo interior de sus personajes. Es, por tanto, unnarrador omnisciente, “suplantador de Dios”, un ser casi divino, en cuanto que lo sabe todo acerca de la acción y de los personajes. a veces el narrador se introduce en la narración, orientando al lector sobre ciertos aspectos del relato, indicándole que se fije en algún detalle, resaltando la importancia o la emoción de algún pasaje concreto.





Esta exhaustividad en la caracterización de los personajes, en la descripción de situaciones, en la narración de los hechos, limita la participación del lector, que no tiene la posibilidad de ir conociendo e imaginando por sí mismo los caracteres de los personajes y el valor de las situaciones: todo le viene explicado, incluso lo que les ocurrió a los protagonistas años después de terminar la acción de la novela, que a veces se ofrece en un epílogo.





En cuanto al estilo, se observa una progresiva eliminación de la retórica grandilocuente de los románticos. Los escritores tienen un afán realista en el tratamiento del lenguaje y el estilo literario va siendo cada vez más sobrio y preciso, cuando habla el narrador y cuando se reproduce el habla de los personajes, el lenguaje se adecua a los caracteres y la cultura de los que habla:; se reflejan los registros populares o vulgares, formas expresivas del lenguaje coloquial, dialectalismos, extranjerismos, etc. En las novelas realistas hay una verdadera galería de personajes, cada uno con su lenguaje peculiar, siempre vivo y expresivo. En las novelas de esta época es frecuente encontrar el monólogo interior, el estilo indirecto librey el modo teatral, una forma dialogística totalmente novedosa en la que los parlamentos de los personajes son presentados sin intervención de un narrador y con acotaciones.





A punto de finalizar el siglo, surge una variante de esta tendencia realista El Naturalismo que es el intento de llevar a sus últimas consecuencias los postulados realistas: se aplican a las novelas los principios científicos de moda en la época, como el método experimental, al considerar el novelista a sus personajes como seres cuyos comportamientos, casi siempre patológicos, ha de analizar y diseccionar en su relato.





En las novelas naturalistas se plasman las ideas deterministas, al considerar que el comportamiento no depende de la voluntad del individuo, sino que está condicionado por la herencia biológica y por el medio social en que vive: abundan en estas novelas los ambientes sórdidos y los personajes con comportamientos patológicos o con taras psíquicas (alcohólicos, psicópatas, prostitutas, marginados). La novela es el reflejo de una filosofía materialista, que reduce los comportamientos humanos a mera fisiología, al considerar que lo espiritual no es más que consecuencia de las leyes biológica.El novelista francés Emile Zola es el teorizador y el máximo exponente








3. Principales novelistas europeos del siglo XIX. (Supondremos que se refiere a la segunda mitad, por el título del tema)











El realismo surgió en la Francia de la primera mitad del siglo XIX, inmersa aún en el Romanticismo. Se inició con autores como Balzac y Stendhal, y se desarrolló ya como movimiento independiente con Flaubert, en el contexto de una sociedad urbana e industrial, con una clase burguesa asentada. Aunque el realismo se extiende a todas las manifestaciones literarias, su verdadera creación es la novela, como género más adecuado para reflejar de forma objetiva y con exhaustividad la realidad contemporánea: la novela es imagen de la vida.





La novela realista decimonónica significa la consolidación y el triunfo definitivo del género novelesco, que tiene su origen en el Quijote de Cervantes; fuente de inspiración de los novelistas europeos posteriores.





En todos los países europeos surgen ahora grandes novelistas que se esfuerzan por reproducir en sus obras la realidad contemporánea:





En Francia encontramos como:





STENDHAL.





Sus novelas muestran cómo la falta de escrúpulos, el engaño y el maquiavelismo resultan los medios idóneos de ascenso social por lo que sus personajes, de espíritu selecto pero de origen humilde, terminan pactando con la sociedad.





En “Rojo y Negro” y “La Cartuja de Parma”, Stendhal muestra un estilo seco “tomando como modelo el Código Civil napoleónico”. Esto condiciona su afán por los detalles exactos.





Pero lo que más sigue desconcertando al lector es la neutralidad moral del autor, que respalda con la misma energía a sus personajes cuando son hipócritas que cuando actúan generosamente.





HONORÉ DE BALZAC.





Aunque conservador ideológicamente, sus resultados literarios son muy progresistas: da más importancia a lo social que a lo individual y lo psicológico. En este marco plantea el conjunto de su obra, titulada por él Comedia Humana (un proyecto de 137 novelas pero que dejó en 24).





En su obra aparecen unos dos mil quinientos personajes que reaparecen en sus novelas sin tener en cuenta los parentescos de los protagonistas o la transformación de los personajes reales en imaginarios.





Sus ideas son de signo conservador: apología de las aportaciones burguesas, admiración ante el mundo industrial... Pero esa mentalidad retrógrada no sirve sino para distanciarle de la burguesía ya dominante, dejándole ser más frío y radical. En consecuencia, el resultado narrativo es progresista.








GUSTAVE FLAUBERT.





Supone la transición hacia el naturalismo. No es que sea ideológicamente progresista pero tampoco se alía con la burguesía dominante. Su posición es la del deseo honrado de ser racional y realista.





En el terreno literario su actitud se traduce en la impersonalidad, capta la vida cotidiana, monótona y sin relieve. Con Madame Bovary (1857) hay un cambio de rumbo en la novela realista pues se quiebra el pacto sociedad-individuo problemático pues aquélla siempre destruye a quien no se adapta.





La sociedad destruye siempre al individuo que no se adapta a sus reglas de juego pero la inadaptación del individuo no contiene en sí ningún rasgo heroico, ninguna capacidad de convertirse en germen de transformación de la realidad.





EMILE ZOLA Y EL NATURALISMO.





Ya no hay individuos problemáticos, hay, tan sólo, individuos miembros de una especie, determinados por ella, y a los que todo lo que les ocurre no es en virtud de su problematicidad interior, que es producto de las determinaciones que sobre ellos ejercen fuerzas como la herencia y el medio.





El naturalismo de Zola hay que circunscribirlo en la mentalidad positivista de la época. Zola toma el método experimental de las ciencias y lo aplica a la novela.





El naturalismo aspiraba así a convertirse en una escritura con capacidad para resolver problemas de la vida corriente. Pero aparte de esta concepción cientifista del mundo, no hay que olvidar tampoco la motivación social, producto de la desilusión por los acontecimientos subsiguientes a la revolución del 48. Ahora se niega la posibilidad de un pacto entre libertad individual y realidad social pues ésta impone siempre sus condiciones, de ahí que la única solución válida sea el estudio empírico de estas. Las características más específicas del naturalismo son:





1. Liberación de elementos novelescos para convertirse en un estudio científico de las conductas humanas.





2. El novelista se atiene a los hechos observados por lo que guarda sus emociones y expone simplemente las cosas que ve.





3. Reflejo de sus aspectos más negativos sin ningún tipo de restricción moral ni estética.





4. Importa sobremanera el análisis del determinismo hereditario, fisiológico y ambiental.





En Inglaterra, CHARLES DICKENS es sin duda el autor más emblemático.Gran observador de la vida, retrata los tipos humildes de la sociedad con buena dosis de sentimentalismo romántico. Las acusaciones que lanza contra la sociedad quedan ahogadas por su sentimentalismo patriarcal.





DOSTOIEVSKI Y EL REALISMO RUSO.





Cuando el naturalismo está decayendo en Europa, la novela rusa se revitaliza el panorama, con su mirada puesta en el futuro de su país y de la humanidad, con un optimismo basado en la confianza de la solidaridad humana.





En sus novelas se dan situaciones límites de angustia, tensión y caos y los personajes se caracterizan por su carácter imprevisible, irracional, torturado desde mucho ángulos, complejísimo. Son iniciadores precisamente de la psicología moderna en la que se entrelazan los sentimientos más contrapuestos.





En suma, un mundo exaltado, profundo de ideas, personajes que, a diferencia del realismo francés e inglés, busca una salida a su perturbado mundo interior, huyendo con firmeza de caer en el nihilismo o la desilusión pasivos.





Tolstoy fue quien más influyó en la novela realista española. Se convirtió también en teórico de un cristianismo sin dogmas, basado en la repulsa a la violencia y en el amor como ley universal. Esto se reflejará en Galdós que se refugiará en la filosofía del amor para mantener la ligazón entre los valores individuales y colectivos. Galdós fue uno de los primeros en leer “Guerra y Paz”, traducida al francés en 1884.





Podemos considerarlo artífice del realismo psicológico, todos sus personajes están minuciosamente caracterizados.





La novela realista española nace a mediados del siglo XIX sobre la base del costumbrismo, que le aportó la actitud de observación de la realidad. Los grandes novelistas de este periodo son Benito Pérez Galdós, Leopoldo Alas Clarín y Emilia Pardo Bazán











4.El nacimiento de la gran literatura norteamericana (1830-1890). De la experiencia vital a la literatura. El renacimiento del cuento






Es en el siglo XIX cuando la literatura estadounidense empieza a dar sus frutos. Se aprecia la influencia europea con temas, tópicos y mitos occidentales, si bien es verdad que la literatura estadounidense tiene su propio signo. Una herencia a la vez puritana (por vía de la religión y las costumbres) y racionalista (por la vía de la filosofía, la política, la Constitución …) da pie a una literatura saturada de ansia de libertad.
Poe será quien abra paso a una generación de autores estadounidenses que llevan su experiencia vital a la literatura. Entre ellos hay que destacar a Henry James o Mark Twain.

1.1. Principales narradores norteamericanos
Hawthorne. Escribe novelas que exploran temas como el pecado, la represión de las emociones o el sentimiento de culpa. Su obra maestra, La letra escarlata, aborda el drama de una mujer condenada socialmente a la marginación por haber cometido adulterio.

Melville. Es autor de Moby Dick. En esta novela asistimos a una expedición que organiza el capitán Acab para capturar a Moby Dick, una enorme ballena blanca que, en una expedición anterior le había dejado sin una pierna. Esta persecución simboliza el afán del ser humano por controlar la naturaleza.

Mark Twain. Supo convertir en literatura, con gran sencillez y humor, su rica experiencia vital. A modo de ejemplo, la aparición en sus novelas del río Mississippi se relaciona con su oficio como conductor de barco de vapor por este río. Así pues, utilizó para los temas de sus relatos la vida cotidiana, sus recuerdos de niñez y las costumbres populares. Sus obras más destacadas con Las aventuras de Tom Sawyer, donde relata las travesuras de un grupo de niños, y Las aventuras de Huckleberry Finn, que narra la escapatoria por el río Mississippi del joven protagonista con un esclavo fugitivo.

Henry James. Nació en Nueva York y pasó su juventud entre Europa y Estados Unidos. Su estilo se caracteriza por el empleo de oraciones largas y barrocas y por el uso abundante de descripciones. Escribió Otra vuelta de tuerca, que es una historia de fantasmas.

1.2. Poesía norteamericana
El primer gran poeta norteamericano es Walt Whitman. Sus poemas se fueron publicando bajo el título de Hojas de hierba.
Es el cantor de América, de su geografía y de sus gentes. Se ve influenciado por el trascendentalismo de Emerson, que creía llegar al crecimiento espiritual mediante la contemplación y el amor a la naturaleza.
En Whitman hay optimismo, fe en el ser humano y amor a la vida.
Trata también los temas de su tiempo y se manifiesta a favor de la igualdad y la democracia.
Es característica de su obra la libertad expresiva. Se adelantó a su tiempo creando un verso largo sin rima. Así pues, la rima pierde importancia a favor de un ritmo propio creado por procesos de repetición léxica y sintáctica.
Tiene una gran riqueza de vocabulario, utiliza términos geográficos y emplea palabras de otros idiomas. Usa diferentes registros lingüísticos, desde lo culto hasta lo más coloquial.

2. El renacimiento del cuento






El siglo XIX es el gran siglo del cuento. En la primera mitad, algunos escritores como los hermanos Grimm en Alemania recogen por escrito narraciones populares de transmisión oral: Caperucita, Pulgarcito, La Cenicienta …El alemán Hoffmann crea en sus narraciones una atmósfera inquietante de irrealidad y misterio, a base de mezclar lo fantástico y lo cotidiano. El ruso Chéjov es también un gran renovador del cuento. Los relatos apenas tienen argumento y están relatados con sencillez y objetividad. Destaca su cuento “Vanka”, en el que el protagonista, que es un aprendiz de zapatero, escribe a su abuelo con nostalgia. Podemos mencionar también al francés Maupassant con cuentos como “El Horla”, en el que el autor, a través de un diario, nos muestra las supuestas alucinaciones del protagonista, el cual siente la presencia de un ente que él llama el Horla. También destacan relatos como “El collar”, que trata del esfuerzo de una mujer con aspiraciones de grandeza por devolver a su amiga un collar que le había prestado, pero que acabó perdiendo.







En Norteamérica hay que mencionar a Washington Irving por cuentos como el de Rip van Winkle, que trata la historia de un hombre que se retira al monte y queda dormido durante varios años. Cuando despierta, el mundo ha cambiado tanto que él se considera una reliquia del pasado.

Poe. Es el gran impulsor del género y puede que sea el primer escritor estadounidense con una nueva forma de entender la ficción y la poesía. Su poema más conocido es “El cuervo”, escrito en forma de diálogo entre el pájaro y el propio autor.
Como narrador, destacan sus Narraciones extraordinarias. Estos relatos sobresalen por la dosificación de la intriga y por la capacidad de sorprender. Poe prefiere los detallados análisis psicológicos a la acumulación de acciones externas. En vez de la descripción de lugares, se decanta por el análisis de la angustia que se siente en ellos. Contrasta el ambiente realista de sus historias con el fondo de misterio y terror que hay en ellas.
En cuanto a los contenidos, predomina el terror, el misterio, crímenes, personajes en situaciones límite, las pesadillas, los espectros, lo insólito y lo sobrehumano.
Los relatos más conocidos son: “Manuscrito hallado en una botella”, “El escarabajo de oro”, “El corazón delator”, “El gato negro”, “La caída de la casa Usher” o los relatos policíacos “Los crímenes de la calle Morgue” y “La carta robada”.





Henry James Henry James destacó la importancia de una “inteligencia central” para configurar y filtrar los elementos del relato. En algunos de sus relatos James se sirve del narrador para transmitir una sensación de proximidad y realismo psicológico, mientras que en otros, como El fajo de cartas, experimenta con el punto de vista para presentar la historia a través de una serie de cartas escritas por seis personas que viven en una pensión frances








5. El arranque de la modernidad poética: de Baudelaire al Simbolismo

1. Contexto literario: Parnasianismo y simbolismo.



De la misma manera que se había agotado en la 2ª mitad del siglo XIX la rebeldía y el idealismo romántico y los novelistas se empezaron a dedicar a la observación realista del mundo, en la poesía se llevó a cabo una transformación que dio paso a la poesía actual. Este cambio comenzó en Francia: los poetas se dedicaron a explorar su propia interioridad y a perseguir la belleza a través de la palabra, consiguiendo la superación del romanticismo.



1.1. El parnasianismo



Se formó en el año 1866 con motivo de la publicación de tres antologías poéticas tituladas: El Parnaso contemporáneo. Figuraban en ellas poemas de Théfilo Gautier, Leconte de Lisle, Teodoro Beauville, y Charles Baudelaire.
El Parnasianismo surge como una reacción contra el exceso de subjetivismo y de sentimentalismo del romanticismo. Querían una poesía despersonalizada, alejada de los propios sentimientos y con temas que tuvieran que ver con el arte, temas de por si sugerentes, bellos, exóticos, con una marcada preferencia por la antigüedad clásica, especialmente la griega, y por el lejano Oriente.
En lo referente al estilo, los parnasianos cuidaban mucho la forma. De esta manera, si los románticos demostraron una gran intensidad de sentimientos, los parnasianos intentaron, ante todo, crear belleza con cierta frialdad. El lema del parnasianismo era: el arte por el art, ,poesía valorada como forma más que como contenido. Arte que no tenía por qué estar comprometido con la realidad social.
1.2. El simbolismo
Fue un movimiento literario y pictórico iniciado en
Francia y Bélgica en las décadas de 1880 y 1890 hasta principios del siglo XX como una escisión del parnasianismo al que acusaban de frialdad. La literatura simbolista intenta utilizar el lenguaje literario como instrumento de conocimiento que, a través de los símbolos, intenta captar lo que los sentidos no perciben, por lo cual se encuentra impregnado de misterio y misticismo. Los poetas simbolistas prefieren la sugerencia y la alusión a las afirmaciones precisas, buscan la musicalidad y las sensaciones de color. Los poetas simbolistas más destacados son Paul Verlaine y Stephane Mallarmé.
El movimiento simbolista reacciona contra los valores del materialismo y del pragmatismo de la sociedad industrial, reivindicando la búsqueda interior y la verdad universal; y para ello los poetas se sirven de los sueños que ya no se conciben únicamente como imágenes irreales, sino como un medio de expresión de la realidad.
En el ambiente simbolista escriben las grandes figuras poéticas que fecundarían el modernismo español y que se conocen como poetas malditos: Baudelaire con su libro más significativo, Las flores del mal (1857), Verlaine y Rimbaud. Fuera de Francia, influyeron en el modernismo Edgar Allan Poe y Oscar Wilde.
Hacia finales de siglo se abre paso en Europa el término Decadentismo, que quiere referirse al trabajo literario de los escritores que se sienten atraídos por lo morboso, lo excitante, lo exquisito y refinado. Entre los decadentistas, además de los poetas anteriores, se cuentan dramaturgos como Oscar Wilde y Maurice Maeterlinck y novelistas como Gabrielle d’Annanuzio y Thomas Mann.
El simbolismo no pudo desarrollarse mediante un estilo unitario; por eso, se hace muy difícil definirlo de forma general. Es más bien un conglomerado de encuentros pictóricos individuales.





(incluir algo de los autores si tenéis espacio)





. Verlaine





Es un poeta que busca más sugerir que definir. Muestra innovaciones métricas, experimentaciones con la rima …





Podemos destacar su obra Romanzas sin palabras donde el autor refleja su relación con Rimbaud y transmite sus estados de ánimo en relación con el paisaje.





Rimbaud





Es el creador de la poesía hermética y oscura. Sus metáforas atrevidas e incomprensibles anuncian las de los surrealistas. Destaca su obra El barco ebrio, donde la imagen del barco abandonado errando por los mares simboliza al propio poeta.





Mallarmé





Construye el poema alrededor de un símbolo central. Así, por ejemplo, el azul representa el cielo, lo que está más allá de la tierra., el abismo. Entre sus obras más importantes se encuentra Herodías.





Walt Whitman





- El primer gran poeta norteamericano es Walt Whitman. Sus poemas se fueron publicando bajo el título de Hojas de hierba.





- Es el cantor de América, de su geografía y de sus gentes. Se ve influenciado por el trascendentalismo de Emerson, que creía llegar al crecimiento espiritual mediante la contemplación y el amor a la naturaleza.





- Es característica de su obra la libertad expresiva. Se adelantó a su tiempo creando un verso largo sin rima. Así pues, la rima pierde importancia a favor de un ritmo propio creado por procesos de repetición léxica y sintáctica.





- Tiene una gran riqueza de vocabulario, utiliza términos geográficos y emplea palabras de otros idiomas. Usa diferentes registros lingüísticos, desde lo culto hasta lo más coloquial.





BAUDELAIRE YLA MODERNIDAD





Baudelaire y la modernidad.



Con Baudelaire, la lírica francesa pasa a interesar a toda Europa. Así lo demuestran los influjos que ejerció a partir de entonces en Alemania, Inglaterra, Italia y España.Varias son las manifestaciones en que se le califica como “poeta de la modernidad”. Y ello está perfectamente justificado, porque Baudelaire es el inventor de esta palabra. La usa en 1859, excusándose de su novedad, pero la necesita para expresar lo que caracteriza al artista moderno, es decir, la facultad de ver en la gran ciudad no sólo la decadencia del hombre, sino también una belleza misteriosa y hasta entonces no descubierta. Éste es el problema del propio Baudelaire: ¿cómo es posible la poesía en una civilización comercializada y dominada por la técnica?
Baudelaire, en la colección de poesías que tituló Flores del mal, introdujo el gusto por lo extraño. lo malsano, lo neurótico, la mezcla de la religiosidad y el pecado.
De Baudelaire partió en gran parte la renovación de la poesía. Fue precursor del simbolismo y de las vanguardias del siglo XX, y es para muchos el fundador de la tradición poética contemporánea y uno de sus máximos teóricos. La poesía de Baudelaire se caracteriza por la perfección de su estilo y por la precisión, casi matemática, de sus metáforas. Su idea de la conciencia o razón creadora estaba en contra de la idea romántica del arrebato de la inspiración. Su obra presenta un conflicto constante entre el bien y el mal y entre estética y belleza, y en ella “lo artificial” (el arte, la ciudad, etc.), valorado positivamente y sustituye a “lo natural”.





6. La renovación del teatro europeo: Un nuevo teatro y unas nuevas formas de pensamiento.





A finales del siglo XIX el teatro romántico empieza a decaer y se impone así un nuevo tipo de drama que tiene las siguientes características:





• Presentación de situaciones más reales que en el Romanticismo. Los personajes son también más reales, no idealizados, con cuyos conflictos el espectador pueda sentirse identificado.





• Uso de la prosa, la escenografía se simplifica y las obras tienden a unificarse en un solo acto.





• Se busca un estilo más natural que en el Romanticismo, que sea comprensible por el público y que se adapte a la forma de ser de cada uno de los personajes.











-Se cultiva así un teatro realista y naturalista que plasma minuciosamente las costumbres de la época, además de ahondar en la psicología y en las circunstancias de los personajes, para explicar su comportamiento. En este teatro podemos mencionar a Ibsen, Strindberg y Chejov.











1. IBSEN





- Destaca por el retrato de unos personajes cercanos, auténticos, que viven conflictos reales, con los que el público se puede identificar.





- Su estilo se caracteriza por su naturalidad y sencillez.





- En su trayectoria pueden distinguirse tres etapas:





• Una primera en la que trata temas de la tradición y la historia noruegas como Peer Gynt.





• Posteriormente cultiva el realismo crítico con obras que reflejan los problemas a los que se enfrenta la sociedad del momento. Destaca la creación de personajes, sobre todo femeninos, que se enfrentan a los prejuicios burgueses.





A esta etapa pertenece Casa de muñecas, en la que la protagonista Nora abandona a su marido, con el vive un matrimonio mediocre en el que no se siente realizada, para conseguir una libertad que le permita vivir más auténticamente. Esta obra se considera un alegato a favor de la liberación de la mujer.





También se encuentra Un enemigo del pueblo, que refleja el conflicto de un hombre íntegro frente a una sociedad corrompida que lo quiere acallar.





• Finalmente el teatro de Ibsen avanza hacia el simbolismo con obras como Hedda Gabler en las que prima la metáfora. La obra mencionada trata de una mujer que se destruye a sí misma tras destruir las vidas de los demás.








2. STRINDBERG





- Se le considera un precursor del teatro del siglo XX.





- Entre sus temas recurrentes destaca la crítica a las instituciones de su época, la decadencia de la sociedad en la que le ha tocado vivir, la crítica al matrimonio, la lucha de los sexos, los conflictos interiores del individuo …





- Es característico de Strindberg el concepto de asesinato psíquico, que consiste en la muerte producida por el sufrimiento causado por una relación dolorosa.





- Los personajes se presentan desde diversos puntos de vista. Suelen ser personajes desgarrados que presentan fuertes conflictos psicológicos y sociales.





- Renueva la técnica teatral simplificando la escenografía y eliminando la división en actos. Hace un eficaz uso del monólogo y procura reinventar el diálogo de forma que fluya con más naturalidad.











- Entre sus obras destacan:





• El padre, obra naturalista que trata de la crueldad en el matrimonio.





• La señorita Julia, obra naturalista donde resalta el profundo análisis de los personajes, sobre todo el de la señorita Julia. La obra trata de la historia de una rica aristócrata, que seduce a su criado. La obra acaba con el suicidio de la protagonista. Esta pieza refleja la lucha de clases y la decadencia de una sociedad en la que las clases inferiores no aceptan someterse.





• La más fuerte, es una obra experimental protagonizada por dos mujeres, en la que una de ellas escucha todo el tiempo en silencio las confesiones de la otra.











CHEJOV





Es el impulsor del nuevo teatro ruso. En sus dramas refleja lo cotidiano y aparece también cierta dosis de crítica. Su tema fundamental es la frustración y la imposibilidad de la persona de ver cumplidos sus sueños. Entre sus dramas destacan:











La gaviota. Cuenta la historia de Nina, una atractiva aspirante a actriz que es seducida y luego abandonada por Trigorin, escritor de gran éxito pero infeliz. También muestra el conflicto entre Arkadina (actriz madura y superficial) y su hijo Treplev, quien quiere instaurar nuevas formas de representación teatral, y tras no conseguir el éxito deseado se suicida. La aparición en la obra de una gaviota muerta representa el vacío de la vida.








Tío Vania. La acción se desarrolla en la casa de campo de una familia aristocrática. El conflicto se dispara con la llegada de un pedante profesor y su joven mujer. La aparición de la bella esposa provoca la angustia entre los rutinarios habitantes de la finca, pues toman conciencia de sus miserias personales. Vania se percata del vacío de su vida y dispara contra el profesor pero no da en el blanco. Vania se reconcilia con el profesor y este se marcha con su mujer. Finalmente, nada ha cambiado.





El jardín de los cerezos. La historia se centra en un grupo de terratenientes, representantes de la antigua aristocracia, que pierden sus propiedades en manos de una nueva clase enérgica y abocada al trabajo. Lopajin es un empresario que representa esta nueva clase. Demuestra su espíritu utilitario cuando manda arrancar el jardín y lo vende al mejor postor. La propietaria y su hermano no saben negociar con el dinero y no quieren aceptar la realidad. Simbolizan la decadencia de la aristocracia. El propio jardín representa la vieja Rusia noble a punto de desaparecer.

No hay comentarios:

Publicar un comentario