viernes, 11 de mayo de 2012

Completo Baudelaire, su contexto

El arranque de la modernidad poética: de Baudelaire al Simbolismo

1. Contexto literario: Parnasianismo y simbolismo.
De la misma manera que se había agotado en la 2ª mitad del siglo XIX la rebeldía y el idealismo romántico y los novelistas se empezaron a dedicar a la observación realista del mundo, en la poesía se llevó a cabo una transformación que dio paso a la poesía actual. Este cambio comenzó en Francia: los poetas se dedicaron a explorar su propia interioridad y a perseguir la belleza a través de la palabra, consiguiendo la superación del romanticismo.
1.1. El parnasianismo
Se formó en el año 1866 con motivo de la publicación de tres antologías poéticas tituladas: El Parnaso contemporáneo. Figuraban en ellas poemas de Théfilo Gautier,
Leconte de Lisle, Teodoro Beauville, y Charles Baudelaire.
El Parnasianismo surge como una reacción contra el exceso de subjetivismo y de sentimentalismo del romanticismo. Querían una poesía despersonalizada, alejada de los propios sentimientos y con temas que tuvieran que ver con el arte, temas de por si sugerentes, bellos, exóticos, con una marcada preferencia por la antigüedad clásica, especialmente la griega, y por el lejano Oriente.
En lo referente al estilo, los parnasianos cuidaban mucho la forma. De esta manera, si los románticos demostraron una gran intensidad de sentimientos, los parnasianos intentaron, ante todo, crear belleza con cierta frialdad. El lema del parnasianismo era: el arte por el art, ,poesía valorada como forma más que como contenido. Arte que no tenía por qué estar comprometido con la realidad social.
1.2. El simbolismo
Fue un movimiento literario y pictórico iniciado en
Francia y Bélgica en las décadas de 1880 y 1890 hasta principios del siglo XX como una escisión del parnasianismo al que acusaban de frialdad. La literatura simbolista intenta utilizar el lenguaje literario como instrumento de conocimiento que, a través de los símbolos, intenta captar lo que los sentidos no perciben, por lo cual se encuentra impregnado de misterio y misticismo. Los poetas simbolistas prefieren la sugerencia y la alusión a las afirmaciones precisas, buscan la musicalidad y las sensaciones de color. Los poetas simbolistas más destacados son Paul Verlaine y Stephane Mallarmé.
El movimiento simbolista reacciona contra los valores del materialismo y del pragmatismo de la sociedad industrial, reivindicando la búsqueda interior y la verdad universal; y para ello los poetas se sirven de los sueños que ya no se conciben únicamente como imágenes irreales, sino como un medio de expresión de la realidad.
En el ambiente simbolista escriben las grandes figuras poéticas que fecundarían el modernismo español y que se conocen como poetas malditos: Baudelaire con su libro más significativo, Las flores del mal (1857), Verlaine y Rimbaud. Fuera de Francia, influyeron en el modernismo Edgar Allan Poe y Oscar Wilde.
Hacia finales de siglo se abre paso en Europa el término Decadentismo, que quiere referirse al trabajo literario de los escritores que se sienten atraídos por lo morboso, lo excitante, lo exquisito y refinado. Entre los decadentistas, además de los poetas anteriores, se cuentan dramaturgos como Oscar Wilde y Maurice Maeterlinck y novelistas como Gabrielle d’Annanuzio y Thomas Mann.

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